Las ciudades suelen contarse a partir de sus grandes hitos, con sus monumentos, sus fechas fundacionales o sus próceres.
Lo que nos propusimos contar se teje con hilos más sutiles: los de la vida cotidiana, los afectos y los recuerdos que no entran en las cartografías oficiales.
Viajando hacia lo simple, hicimos zoom en un barrio y desde ahí decidimos narrar, porque esta publicación nació con la voluntad de recuperar esa otra memoria situada, la que habita en las voces de las mujeres de Parque Patricios: nuestro barrio.
Durante un mes, un grupo de vecinas se reunió a escribir en el Centro Cultural El Cántaro, que es un espacio de arte, cultura popular, comunitaria, autogestiva y autónoma vinculado a los derechos humanos desde el año 1981, ubicado en el barrio. Lo hicieron de forma analógica, con la calma y la intensidad de quien busca en la palabra algo que no se sabe, algo que duele, algo que emociona, algo que quiere ser contado. En cada encuentro del taller hubo escucha, consigna, té y mate, pero sobre todo hubo una apuesta por narrarse. Para poder decir “yo estuve acá”. Para dejar registro de esta otra forma de estar en el mundo.
Las historias que componen este libro son reales e inventadas, fragmentos de vida, retazos de infancia, postales del barrio, duelos y alegrías, de mujeres que caminan por las calles, que crían, trabajan, recuerdan, leen, escriben, embrujan. Mujeres con edades distintas, trayectorias diversas, acentos múltiples, unidas por la pertenencia a un territorio que no es solo un mapa, sino una comunidad viva.
Parque Patricios no es el decorado de estas páginas: es protagonista. Aparece en las veredas, en los colectivos, en las casas bajas, en los nombres de las esquinas. Lo que late en este libro es una geografía emocional, una cartografía escrita con el cuerpo.
Este proyecto fue posible gracias al trabajo colectivo, al deseo compartido de hacer lugar a esas voces que muchas veces quedan en un segundo plano. Y fue posible, también, por el entramado previo: un grupo de vecinas que ya venía encontrándose para leer, charlar, hacer memoria. Un rincón de la vereda convertido en biblioteca, en altar, en trinchera. De ahí venimos. A eso volvemos.
Aquí están, entonces, estas voces. No son todas. Son algunas. Son las que se animaron a escribir, a exponerse, a recordar. Son las que dijeron sí cuando se propuso el taller, las que buscaron una hoja y un lápiz. Son nuestras vecinas, nuestras amigas, nuestras docentes, nuestras médicas, nuestras madres, nuestras hijas. Y ahora también, autoras.
Que este libro circule, se lea, se comparta. Que llegue a otras manos, a otras mujeres, a otros barrios. Que sea un espejo, una invitación, una prueba de que cada historia importa.
Porque escribir también es habitar.




Este proyecto cuenta con el apoyo del Banco Galicia a través del Régimen de Participación Cultural (Mecenazgo) del Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires
Su distribución es gratuita y lo podes conseguir en espacios culturales y presentaciones que se realizan en el barrio de Parque Patricios